La historia de los dardos
El orígen del juego de los DARDOS
La primera referencia que encontramos de los dardos es de 1314. Los soldados cuando no combatían, se entretenían entre ellos compitiendo, lanzaban astillas y otros materiales punzantes a las tapas de los barriles de vino. Con el tiempo, utilizaban la sección de un tronco de árbol colgado, los círculos concéntricos de la madera eran utilizados para definir las diferentes puntuaciones, por eso se consideró un deporte practicado únicamente por militares. La principal finalidad de este deporte era mantener la puntería de los soldados en el lanzamiento de armas ligeras.
En el siglo XVll, los irlandeses e ingleses que emigraban a América, practicaban durante la travesía para pasar el rato, fue ahí, donde los dardos llegaron a América y se extendieron. Por otra parte en Irlanda e Inglaterra cada vez era más popular encontrar una diana en las tabernas.
No fue hasta 1906 cuando se fabricó el primer barril de metal, hasta entonces se utilizaban de madera.
En España los dardos comenzaron en los años 60, con el boom de las zonas costeras. En los locales frecuentados por los ingleses, se colocaron dianas para el entretenimiento de sus clientes. Al poco tiempo se empezaron a organizar pequeñas ligas y torneos, con el fin de que se fueran conociendo los clientes.
Un irlandés en el año 1960 inventó la máquina electrónica, pero un empresario norteamericano la patentó en 1965. Fue esta invención la que produjo la mayor difusión de este deporte en los años 80. Estas dianas simplificaron mucho el juego ya que llevaba automáticamente la puntuación sin necesidad de utilizar la pizarra para anotar las tiradas. Estas dianas comenzaron a ser distribuidas por España en los años 90.







